España nos ofrece una
enorme variedad de paisajes para realizar viajes de turismo; a los ya conocidos
paseos por grandes metrópolis como Madrid, vale agregar otras opciones no tan
exploradas, pero igual de atrayentes.
Estamos hablando de
los paisajes fluviales de Castilla y
León, región atravesada por el río
Duero —el tercero más extenso de la península— y en la que resalta el Canal de Castilla, obra de ingeniería
humana usada para el transporte de granos hacia el norte de España. Trasladarse
por agua permitirá el acceso a lugares poco conocidos y, en consecuencia, a una
España distinta. En efecto, el parque natural de los Arribes del Duero, ubicado al suroeste de dichas localidades,
podrás contemplar hermosas cascadas y visitar la atractiva villa de Fermoselle, en cuyos caminos te toparás con la iglesia de
la Asunción y piezas de arquitectura muy bien conservada.
En los ríos de Castilla y León, situados en
las provincias de Salamanca y Zamora,
verás imponentes desfiladeros de cientos de metros de alto, adornados por los
habitantes de la fauna local, entre los que se destacan las aves, cuyo vuelo
recorta y adorna el cielo. Aparte, cañones de asombrosa profundidad, con
paredes que alcanzan 200 metros de altura. Si bien las travesías pueden
llevarse a cabo en cualquier época del año, se recomiendan el otoño y la primavera, pues las temperaturas no
son ni frías ni calurosas en extremo, además de que la luminosidad natural es
perfecta a la hora de resaltar los colores que pintan el ambiente.
Desde Salamanca es posible hallar diversos
itinerarios que parten de Corporario y
Vilvestre. En estos recorridos, que duran aproximadamente dos horas, se
puede llegar a la Presa de Aldeadávila
o la Ermita de Pereña.
Asimismo, en la
provincia de Ávila podrás visitar el
Valle de Iruelas, conocido por ser
el hogar de una numerosa —de las más nutridas de toda Europa— colonia de
buitres negros. También habitan allí otras especies: el águila imperial y el
buitre leonardo. Este itinerario llega al embalse
del Burguillo donde, a bordo de un ferry, se podrá contemplar el bello
ámbito en un recorrido de una hora.
Sin embargo, no solo
la naturaleza será la atracción de estas visitas. En la provincia de Valladolid, el turismo fluvial nos dará la posibilidad
de disfrutar de lugares cargados de historia, como el ya mencionado Canal de Castilla en Medina del
Rioseco; o, en la misma ciudad de
Valladolid, desde el barco se podrán apreciar los siete puentes de la
localidad y, si hablamos de opciones naturales, una estupenda vegetación
ribereña.
Como se ve, esta zona
de España nos ofrece una alternativa que escapa de lo común y nos permite
conocer otra faceta del país, incluyendo la gastronomía. Para cerrar, cabe
agregar que, debido a la gran afluencia de público que ha experimentado el
turismo fluvial en los últimos años, es conveniente reservar las plazas con suficiente anticipación, y consultar en las
dependencias de turismo acerca de los implementos que serán indispensables para
disfrutar de este hermoso paseo.